Cocinar galletas de mantequilla sin huevo

Hoy vamos con una de esas recetas muy sencillas de hacer, que podemos realizar en poquito rato y con la que obtendremos un resultado ¡delicioso!.

Se trata de hacer unas galletas de mantequilla. Es una de las recetas más sencillas que podemos realizar con niños, incluso muy pequeñitos. A ello le añadimos que al no llevar huevo no pasa nada si probamos la masa mientras que la cocinamos, por lo que podemos hacerlas con niños muy chiquititos sin ningún problema.

Además, apenas necesitamos ingredientes, y todos son bastante normalitos. ¡Estas galletas de mantequilla son un acierto seguro con los más peques!.

Vamos a verlas:

Galletas de mantequilla

Edad recomendada para cocinas las galletas:

Ésta es (probablemente) la receta más sencilla que podemos realizar con los niños. Además, como ya hemos dicho, no lleva huevo, por lo que podemos hacerla con niños chiquititos y bebés.

La edad mínima recomendada son aproximadamente unos 20 meses (con más ayuda en este caso). Este dato puede cambiar de un niño a otro, en todo caso necesitamos:

  • Que el niño/bebé sea capaz de repetir nuestras acciones y atienda órdenes sencillas.
  • ¡Nada más!.

La edad máxima para hacer estas galletas es… ¿999 años?, todos podemos disfrutar con ellas.

 

Ingredientes necesarios:

Los ingredientes que necesitamos están en casi todas las despensas, y son:

  • 200 gr. de harina
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de azúcar de vainilla o de canela.
  • 100 gramos de azúcar.
  • 125 gramos de mantequilla.
  • Gotitas de chocolate, o lacasitos, o M&M’s

Como habéis visto, en esta receta no usamos el huevo, por lo que no pasa nada si los niños prueban la masa mientras cocinan.

 

Receta:

En caso de que no tengamos la mantequilla a temperatura ambiente, el primer paso será calentarla un poco para que se ponga algo líquida y la podamos mezclar mejor.

Mezclamos todo menos las gotitas de chocolate, y amasamos bien hasta que vaya cogiendo consistencia. Debemos amasar hasta que tengamos una masa uniforme. Podemos mezclarlo o con las ayuda de herramientas, o, si los niños son más chiquititos, con las manos. El resultado es una masa con una consistencia un poco arenosa.

Una vez que tengamos ya la masa lista, pondremos un poco de papel de aluminio (del tamaño de la bandeja del horno) e iremos dejando bolitas distribuidas por el papel. Los niños disfrutarán chafando las bolitas con la mano, hasta que quede una galleta más o menos plana (no pasa nada si tiene imperfecciones).

Después, colocaremos las gotitas de chocolate encima de las galletas, poniendo varias en cada galleta.

¡Hasta aquí el trabajo de los niños!. Vamos a terminar la faena, eso sí, con los niños alejados del horno:

Precalentamos el horno a 220º, y, una vez que esté listo, metemos las galletas unos 12 minutos. Veremos que cuando estén hechas comenzarán a dorarse un poquito.

 

 

El que veis en la foto es nuestro resultado al hacer estas galletas con un bebé de 20 meses (nos salieron 2 bandejas, la otra con más galletas que esta). Aunque a él le dio un poco de “asquito” mezclar los ingredientes, luego disfrutó de lo lindo chafando las galletas como lo hacía mamá, y poniendo las gotitas de chocolate en cada una. Por el camino se comió bastantes gotitas, y varios trozos de masa, por eso es importante cuando las hagamos con bebés que no lleven huevo. Y lo mejor: ¡no veáis lo que presumen luego los pequeñitos ofreciendo sus galletas a toda la familia y amigos!.

¿Qué os parece el resultado?. Por si alguno se lo pregunta ¡estaban riquísimas!.

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